
No hace falta que respondas, sinceramente: no quiero.
-Iba diciendo-
No existe forma de soltar mensaje en las alturas
-lo repito-
No hace falta.
Yo misma respondo.
Disparadora de la noche,
doméstica y antepasada Luna,
atrapada entre mi izquierda
y tu bendita eternidad
-Iba diciendo-
Estafadora
-lo repito-
No te alejes tanto de mí
podría no verte y estar peor
-Iba diciendo-
Vos estás.