“Una mujer cosiendo los postigos…”
Vela fotos, gasta memoria,
resbala entre el párpado y el labio,
escribe sobre muros
palabras que
alimentan la sombra
de la cuerda
que ata
y arrastra esperanzas.
Trepa
con alas mariposa,
-roto corazón en mil pedazos-
hasta la negra nube de tus ojos;
para remendar tus noches
vuelve a coser
y vuelve a caer.
Pinta
tu imagen de cabeza
mientras recita tequieros
y canta teamos,
sonriente,
tropieza con sílabas de tiempo,
inexplicable e inservible
invento.